Los olvidados de la montaña
Hace una semanas una de las expresiones más conmovedores de lo que es la solidaridad ante las desgracias que golpean a los mexicanos y me voy a referir a un hecho ejemplar que involucra la generosidad de los mexicanos más pobres entre los más pobres del país, quizá entre los más pobres del mundo, de mexicanos que están por debajo de la delgada pero implacable línea roja de la miseria extrema y con los más elevados índices de desnutrición y mortalidad infantil, me refiero a los mexicanos que sobreviven en los altos, abandonados de la Sierra de Guerrero, allá en las grietas de la montaña, allá en donde habitan los olvidados de Dios, en Temalcancingo, la gente de Temalcancingo que tiene niveles de miseria equiparables a los pueblos miserables de África tomó una decisión, enviar ayuda a sus hermanos devastados por el desastre en otra comunidad, pero de la costa de Chiapas, en Huixtla y así aquella comunidad de 1500 habitantes de la Sierra de Guerrero, Temalcancingo reunió tonelada y media de ayuda para los damnificados de la costa chiapaneca, tonelada y media de despensas con chile, arroz, maíz, frijoles, azúcar y galletas, chile, arroz, maíz, frijoles, azúcar y galletas que se quitaron de la boca para dárselas a los chiapanecos de Huixtla, esto es ejemplar, una vez más demuestran que los que menos tienen, que los que casi nada o nada tienen en este caso los náhuatl de la Sierra de Guerrero, los olvidados de la montaña han dado esta lección que viene a confirmar su conmovedora generosidad.
y Tu ya hiciste algo? *Tomado del programa de Lopez Doriga















