historias ...
Pues yo no he tenido suerte con los perros, desde chico he sufrido mordeduras de perros, que hoy hasta la fecha aun conservo las cicatrices, la primera la obtuve a mis 3 años, un dálmata me mordió y recuerdo que ahí tuvieron que ¿suturarme?(como se escribe esa palabra??) la segunda vez cuando tenia 12 años, iba entrando a la casa de mi madrina y pum pas pos pus, que me muerde un pastor aleman ese maldito me enterró los puros colmillos, la tercera me agarro por la retaguardia trato de morderme por la pierna ese parece era un siberiano.
Pues todo eso me provoco un poco de pavor o temor, como que me daba cosa ver los condenados perros. Y cada que íbamos a un lugar y estaban esos animales, mejor me quedaba fuera o pasaba acompañado.
Hasta que un día fui a casa de unos amigos de mis papas a recoger unos productos, tenia que ir hasta una bodeguita por lo tanto era cruzar unos 100 mts. adivinen cuantos perros tenían? eran como 10 animalitos. Rayos tengo que vencer ese temor, ese pequeñito trauma.
Y siempre que pasaba pensaba – no me vayan a morder, que no, tranquilo debo estar – luego se me acercaban mucho, pos ya ni modos, a vencer traumas como siempre, si no como salgo verdad???? tengo que superar los obstáculos.
La moraleja de esto es:
Que no se que onda jajaja lo escribí porque luego se me olvidan mis historias y pues mejor visito el blog y así las sigo recordando por muchos años mas.
Saludos!!!
Escuchando: ruidos del ventilador















